Mi rutina como futbolista en una universidad estadounidense

Sumérgete en el día a día de un jugador de fútbol universitario: entrenamientos, clases, partidos y mucho más

Para muchos futbolistas que aspiran a competir en una universidad estadounidense resulta difícil imaginar cómo será su rutina. 

Para ofrecer una visión realista, hablamos con Daniel Helle, futbolista danés que compite en la Universidad de St. Bonaventure, en la NCAA División I. Daniel consiguió una beca de fútbol a través de Keystone Sports, lo que le permitió financiar sus estudios en Estados Unidos. Su experiencia refleja la vida de cientos de futbolistas internacionales cada año que tienen la oportunidad de disfrutar de unas condiciones únicas. 

En este artículo, Daniel nos guía a través de su rutina como futbolista en una universidad estadounidense. 

 

Cuando la gente me pregunta cómo es mi rutina como futbolista universitario, me doy cuenta de lo completo y ajetreado que es mi día.  

Para mí esta experiencia no se trata solo de los partidos o de los grandes momentos, sino de todo lo que hay entre medias: los madrugones para entrenar, el camino a clase, los ejercicios de recuperación y las actividades de equipo. 

Madrugón y mañana de entrenamientos

Mi día empieza temprano. Normalmente me levanto sobre las 5:45, porque tenemos que estar en el vestuario media hora antes de cualquier actividad. Si tenemos vídeo, gimnasio o entrenamiento a las 7:00, tenemos que estar preparados a las 6:30.

Ya me he acostumbrado a madrugar, pero es importante ser eficiente por la mañana. Desayuno casi siempre lo mismo: un bagel y un snack que me llevo de camino a las instalaciones. Como student-athlete, he aprendido lo importante que es alimentar bien el cuerpo antes de la actividad física.

Lo primero del día es una sesión de vídeo, o lo que nuestro entrenador llama “opponent scouting”. Para mí fue un concepto completamente nuevo, ya que en Dinamarca nunca hacía algo parecido, así que me costó adaptarme. Aquí es habitual ver clips tanto de nuestro equipo como de los rivales.

Después vamos directamente al gimnasio para una sesión corta de fuerza y, a las 8:30, salimos al campo. Ahí empieza mi parte favorita del día: el entrenamiento con balón. Los entrenamientos aquí son más físicos de lo que estaba acostumbrado en Dinamarca. La intensidad y la exigencia son altas en la mayoría de los ejercicios. Es duro, pero también es lo que más energía me da.

Después de una mañana con tres sesiones seguidas, pensarás que estoy agotado, pero te acostumbras al ritmo de student-athlete, a pasar de una cosa a otra sin parar.

Daniel Helle y su compañero de equipo estirando después de un entrenamiento

Clases y vida social

Al acabar el entrenamiento tengo entre 15 y 30 minutos antes de mi primera clase a las 10:00. Es el tiempo justo para ducharme y cambiarme de ropa. Ese momento es cuando más noto el contraste entre el deporte y los estudios. Te sientas en clase intentando concentrarte mientras tu cuerpo sigue caliente y acelerado del entrenamiento.

Tengo dos clases al día: de 10:00 a 11:20 y de 11:30 a 12:45. En mi opinión, el nivel académico aquí es menos exigente que el que habría tenido en Dinamarca. Las clases son más cortas y la carga de trabajo es asumible. Eso hace posible centrarme en el fútbol sin descuidar mis estudios.

Cuando termino, un poco antes de la una de la tarde, voy a comer. Después decido qué hacer con la tarde dependiendo de cómo me sienta físicamente. Si noto que estoy cargado, voy a las instalaciones deportivas a hacer recuperación: foam roller, baño de hielo o lo que haga falta.

Si no estoy muy cansado, me voy a la biblioteca y adelanto trabajos, o quedo con amigos. Aunque el bloque de entrenamientos por la mañana es intenso, está bien tener la tarde libre.

Estructura de entrenamientos durante la pretemporada

Durante la pretemporada, los entrenamientos a mitad de semana son, sin duda, la parte más exigente físicamente. Es el momento en el que tenemos entrenamientos competitivos, donde todo gira en torno a ganar juegos y partidos internos, y el equipo que pierde tiene que correr. La intensidad es muy alta y es el día en el que sientes más presión. Normalmente es tres días antes del partido, porque los entrenadores quieren que alcancemos un pico físico antes de empezar a bajar la carga en los días siguientes.

A medida que se acerca el fin de semana y el día de partido, los entrenamientos se vuelven más tácticos y menos físicos. Es entonces cuando trabajamos la formación, las jugadas a balón parado y el planteamiento del partido.

Un detalle curioso es que tenemos que entrenar con medias y espinilleras, excepto el día previo al partido, que suele ser una sesión menos intensa y nos permiten entrenar con calcetines largos.

Rutina durante la temporada oficial

Después de unas semanas de pretemporada, empieza la temporada oficial, donde jugamos dos partidos por semana. Los miércoles y los sábados son días de partido, y son los momentos que más espero.

Después del partido del sábado, el domingo no tenemos día libre. Los jugadores que han disputado muchos minutos hacen recuperación, mientras que el resto tiene una sesión intensa. Tiene sentido: todos necesitan mantener el nivel físico.

El lunes es nuestro único día libre, en el que puedes dormir un poco más, ponerte al día con los estudios y dejar que el cuerpo se recupere de la carga de la semana.

Cuando pienso en mi rutina semanal, soy consciente de que tengo un ritmo muy marcado, pero estoy cómodo con ello. Es duro, pero tiene sentido. Estoy creciendo tanto física como mentalmente, y sé que recordaré esta etapa como una experiencia de la que aprendí muchísimo.

¿Quieres jugar al fútbol en una universidad estadounidense?

La rutina de Daniel ofrece una imagen clara de cómo es realmente la vida de un futbolista en una universidad estadounidense. Es exigente, pero también es una oportunidad increíble para crecer y competir mientras obtienes un título universitario.

Si sueñas con seguir un camino similar, Keystone Sports está aquí para ayudarte. Como agencia líder en colocación de student-athletes, hemos ayudado a miles de jugadores y jugadoras a conseguir becas de fútbol en universidades de Estados Unidos. Nuestro equipo te acompaña en cada paso del proceso: desde la creación de tu perfil y el contacto con entrenadores, hasta la negociación de becas y la preparación de documentos.

¿Quieres saber cuáles son tus posibilidades? Completa nuestra evaluación gratuita y da el primer paso hacia tu aventura en el fútbol universitario.

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